Carlos Cabezas, músico: «Tocar en vivo es una alegría, esto no tiene fin. Si el hardware aguanta, vamos a darle con todo»

La mente tras Electrodomésticos y La Banda del Dolor celebrará 40 años de trayectoria musical con una presentación el 18 de octubre en el Teatro Municipal de Santiago. A sus 68 años, no tiene intenciones de dejar los escenarios y analiza el uso de la IA.

Carlos Cabezas comenzó su carrera musical en los años ’80, y hoy, 40 años después, no tiene intención de parar.
Para celebrar estas cuatro décadas de trayectoria, el músico está preparando su show ‘Mil Cabezas’, que se presentará en el Teatro Municipal de Santiago el sábado 18 de octubre. El concierto será un repaso de su carrera musical, y revisará su paso por Electrodomésticos, así como también por sus proyectos más modernos. Las entradas están disponibles en el sitio web de Passline.
En una entrevista con este medio, Carlos Cabezas adelantó detalles acerca de su presentación, así como de su trayectoria en la música.
¿Qué le tiene preparado al público en su presentación ‘Mil Cabezas’?
A ver, lo distinto que va a tener lo del Teatro Municipal es que estos distintos ámbitos musicales que han sido mi trabajo, por primera vez van a estar todos juntos. Va a estar La Banda del Dolor, los boleros, Cordillera y Electrodomésticos. Va a ser la única vez en que van a estar estos cuatro ámbitos distintos.
Va a haber música, películas también y algo de diseño sonoro. Son las áreas en las que he estado dando vueltas. Eso es lo que hace tan especial esta presentación en el Teatro Municipal: estarán todos estos ámbitos, por primera y única vez, juntos.
Imagino que estarán los integrantes de todos los proyectos.
Claro, los integrantes de todas estas bandas: más de 20 músicos que van a estar en escena durante la presentación.
¿Invitados fuera de estas bandas va a haber?
Sí, van a haber invitados además de las bandas.
¿Qué significa para usted el teatro municipal?
Son varias cosas. Nos hemos presentado cuatro veces ahí. Por una parte, ha sido un lugar donde hemos aprendido a desarrollar puestas en escena más complejas, que ese espacio posibilita.
También es un lugar que ayuda a darle a la música popular un espacio de reconocimiento. El Municipal normalmente se lee como un espacio de elite o para manifestaciones musicales sofisticadas, pero nosotros creemos que presentar música popular ahí le da el valor que realmente debería tener en la ciudadanía.
Cada lugar tiene lo suyo: La Batuta, el Bar de René, el Teatro Oriente. El Teatro Municipal también tiene un valor especial porque permite engalanar a la música popular, vestirla de traje, y eso ayuda a apreciarla a ese nivel.
Sobre sus inicios. ¿Cómo fueron y a qué edad supo que tenía afinidad con el arte?
Desde niño siempre tuve interés en la música. En mi casa se escuchaba música clásica y también boleros en la cocina. Yo buscaba música distinta. Soy ovallino y crecí en un lugar chico, con carencias, pero curiosamente había acceso a música novedosa: ‘Goodbye Cream’, ‘Smash Hits de Hendrix’, año 68-70.
Además, siempre me gustó lo tecnológico, lo científico, lo electrónico, lo de ciencia ficción. A los 20 años pensé que ya había pasado «la vieja» para dedicarme a la música, porque se creía que había que empezar a los 8 años. Pero un viaje a Londres cambió eso: allá la música es natural, como ir a jugar pool o tomar cerveza.
Con mis primos hacíamos de todo, y entendí que la música no era elitista, sino algo normal. Volví decidido a no perder más tiempo en dudas. En Tongoy conocí a Ernesto Medina, que tenía una guitarra Ovation muy novedosa, y después junto a Silvio formamos una pandilla de amigos que hacían música, grababan y experimentaban. Así partió todo.
¿Cuáles fueron sus influencias musicales al comenzar a componer con Electrodomésticos?
Es difícil decirlo porque escuchaba de todo: Soft Machine, Henry Cow, rock progresivo italiano, Premiata Forneria Marconi. También electrónica: vi a Kraftwerk en Londres en el ’81, pero también a Hendrix, Yes, Emerson Lake & Palmer.
Supongo que todo lo que uno escucha se mezcla y termina saliendo en lo que haces. Nosotros nunca nos encasillamos en un estilo, más bien aprendimos a juntar cosas y atrevernos, sin marcos rígidos.
¿Hoy qué música escucha?
Escucho muy poca música, porque paso todo el día trabajando en ella. Cuando escucho, es algo liviano: playlists de piano contemporáneo, minimalistas, para descansar el oído.
Antes, cuando no hacía música, escuchaba todo el día y a todo volumen. Eso fue necesario para formar la sensibilidad que después se expresa en lo que uno hace.
¿Cómo ve el futuro de la música con la inteligencia artificial?
La verdad, no me entusiasma. Hacer música me da tanto placer que no le veo sentido a usar IA para eso. La música conecta emociones profundas, y no creo que la IA llegue a ese nivel.
Puede ser útil como herramienta de producción, pero no como reemplazo del acto creativo. Sería tener poca confianza en uno mismo. Para mí, la IA debería servir para liberar tiempo y poder hacer música tranquilo.
Paul McCartney sigue tocando a los 83 años. ¿Se ve igual en 10 o 15 años más?
Pucha, me encantaría. Mientras se pueda, lo haré. Tocar en vivo es una alegría compartida, un encuentro colectivo. Esto no tiene fin: si el hardware aguanta, vamos a darle con todo.

Fuente: https://www.soychile.cl/santiago/espectaculos/2025/09/03/919797/carlos-cabezas-musico.html
Sitio:Soychile.cl

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