Gremios operan a pérdida en la Región de Los Lagos por «bencinazo»

Aunque los camioneros postergaron sus movilizaciones por el aumento en el precio del diésel, los sectores productivos enfrentan un panorama complejo. El transporte de carga asume los costos sin margen de ganancia y los feriantes congelan sus precios intentando sostener las ventas.
17 de Abril de 2026 | 09:58

Tras un alza inicial del diésel a fines de marzo de $580 y durante la presente semana de 36,4 pesos más, la realidad económica describe un panorama de fragilidad que ya golpea al agro, al transporte público y al comercio de la Región de Los Lagos, informó este viernes diario El Llanquihue. 
Para los transportistas locales, la situación está llegando a un punto de no retorno; sin embargo, el gremio nacional declinó la paralización de actividades. Erwin Monroy, presidente de la Asociación de Dueños de Camiones (Asoducam) Puerto Montt, fue tajante al señalar que el sector está operando al límite.

“Hoy día estamos absorbiendo nosotros el costo; prácticamente estamos trabajando a pérdida”, explicó Monroy, quien graficó el impacto con cifras locales: “Un camión que antes se cargaba con 500 mil pesos diarios, hoy necesita 800 mil para hacer la misma pega”.

La demanda de Asoducam no solo apunta al precio, sino a una “Ley de Transporte” que permita traspasar costos a las empresas mandantes (como salmoneras y forestales). “Al no tener ley, siempre habrá otro camión que hará la pega por menos lucas y terminamos todos quebrando”, advirtió el dirigente, quien confirmó que, por ahora, se descartan movilizaciones o bloqueos en la zona. 
Asimismo, otra de las demandas del gremio apunta a un congelamiento del precio de los combustibles por un periodo de al menos seis meses. Según explicaron desde Asoducam, esta medida de emergencia buscaría establecer una tregua que permita a las pequeñas y medianas empresas de transporte estabilizar sus hojas de costos y negociar contratos con tarifas reales.

Para los dirigentes locales, sin este horizonte de estabilidad, cualquier intento de reactivación económica en la zona sur se vuelve “letra muerta”, considerando que el combustible representa el principal insumo de la cadena de suministro regional.

Desde el sector productivo, el gerente de Agrollanquihue, Rodrigo Mardones, advirtió que el impacto del aumento en el valor de los combustibles es transversal y afecta directamente la seguridad alimentaria. “El aumento afecta las labores de cosecha de maíz para ensilaje y de papas, pero lo más relevante es el aumento en el costo de los fertilizantes”, señaló.

Según Mardones, en cultivos estratégicos para la zona, como la papa, la energía y los insumos “pueden llegar al 50% del costo total”, lo que inevitablemente presionará el precio final de los alimentos básicos. 
En los centros de abastecimiento de Puerto Montt, las visiones se contraponen. Marco Hernández, vocero de la Feria Lagunitas, mostró una postura de mayor resistencia a la alarma pública. “Aquí los precios no han subido nada, incluso algunos bajaron, como el limón o el plátano”, afirmó, restando dramatismo a un eventual paro: “Los choferes conocen las carreteras y los puntos estratégicos; los camiones pasan igual”. Para Hernández, el problema radica en la “especulación política” y el rol de bodegas ilegales que distorsionan el mercado. 

Una mirada distinta tiene Hugo Ebner, presidente de la Asociación Gremial de Locatarios Minoristas del Mercado Municipal Presidente Ibáñez, quien percibe el temor en el mostrador. 

“Nos estamos tragando el alza para que no haya una estampida de clientes, pero yo calculo que el aumento ha sido de un 10%, más o menos, porque también los proveedores están con el tema de que si suben los valores se va a estancar la economía. Entonces está difícil para todos. Todos vivimos del comercio en el mercado y se entiende porque también nosotros somos clientes a la larga”, comentó. 
Ebner reveló que las ventas han caído significativamente: “Ayer vendí un cuarto de lo que vendo habitualmente. La gente está priorizando y el que tiene algo de plata está guardando mercadería antes de que venga un alza mayor”.
Por su parte, los colectiveros, aunque agradecidos, califican de “insuficiente” la ayuda estatal. Héctor Morales, presidente del Consejo de Taxis Colectivos de Puerto Montt, desestimó el impacto del bono de mitigación: “Esos 100 mil pesos son apenas 60 litros de bencina, que alcanzan para 4 o 5 días de trabajo. El resto es plata del conductor”. Morales adelantó que, aunque aguantarán durante abril, en mayo evaluarán una posible alza de pasajes si la tendencia persiste.
 
En este escenario, los conductores han debido optar por la extensión de sus jornadas laborales para intentar cuadrar la caja diaria. Morales relató que hoy un propietario de taxi colectivo está operando entre 10 a 12 horas diarias, una sobrecarga que busca evitar el traspaso directo del costo al pasajero, aunque admitió que la paciencia del gremio tiene un límite.
 
“Estamos haciendo un esfuerzo gigantesco. Aún no hemos tenido un acercamiento con el nuevo seremi de Transportes (Rodrigo Böttger), quien aparentemente está en Santiago. Esperamos poder reunirnos con él para abordar este tema que es una emergencia”, sentenció el dirigente.

Fuente: https://www.soychile.cl/puerto-montt/sociedad/2026/04/17/947341/gremios-perdida-los-lagos-bencinazo.html
Sitio:Soychile.cl

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