Residentes de calle Los Cóndores ingresaron a una vivienda apuntada como foco delictual, sacaron las pertenencias de los moradores y las quemaron. Frente al hecho, seremi de Seguridad Pública exigió “actuar con todas las herramientas normativas”.
30 de Junio de 2026 | 09:24
Cansados de los robos y la venta de drogas, un grupo de vecinos de Alerce Norte tomó el control de una casa en calle Los Cóndores y expulsó a los ocupantes. La quema de las pertenencias en la calle movilizó a Carabineros y expuso el reclamo de los dirigentes, quienes denuncian inacción judicial, escasa dotación policial y escaso patrullaje preventivo nocturno.
Según informó este martes lo que comenzó como una serie de desmanes durante la tarde del sábado en una vivienda de la ciudad satélite derivó en una acción de los residentes. Tras denunciar reiterados delitos, un grupo de pobladores ingresó por la fuerza al inmueble durante la tarde del domingo para expulsar a sus ocupantes, sacando muebles y colchones que luego incendiaron en la vía pública.
Aunque la emergencia obligó a la concurrencia de Carabineros y Bomberos para controlar las llamas, el hecho evidenció una vez más la crisis de seguridad que acusa el sector.
Ruth Thomassen, presidenta de la junta de vecinos Crecer Hacia el Futuro, aclaró la naturaleza de la intervención barrial, y explicó que “en esa casa vendían drogas y los vecinos se cansaron de la situación”.
La dirigenta precisó que la acción no fue una barricada, sino que los residentes sacaron los colchones, la ropa y los muebles y los quemaron en la calle, y los ocupantes arrancaron ante la turba de vecinos, que están molestos con el desorden.
Una versión similar entregó Francisco Mancilla, dirigente de Alerce Norte. “Los vecinos de ese mismo condominio, ya aburridos por la constante situación de robos por parte de uno de sus vecinos (…) ya lo tenían identificado, se aburrieron, tomaron la justicia por sus manos y de forma directa accionaron”, detalló.
Mancilla agregó que los residentes “lo fueron a sacar (…) le sacaron sus cosas y las quemaron como forma de buscar una solución, ya que la inoperancia política de la región en sí no da abasto, no hay una solución real a las problemáticas que vivimos acá en el sector”.
Javier Uribe, quien también es dirigente del sector, ratificó que el inmueble funcionaba como un centro de juntas asociado a constantes incivilidades. Sin embargo, Uribe apuntó al abandono institucional como la verdadera raíz del problema, y aseguró que las autoridades “están haciendo de oídos sordos y ojos ciegos”.
Según el representante, el barrio sufre robos frecuentes de balones de gas y medidores, y los jóvenes asaltan a los residentes al caer la noche. Pese a contar con registros de cámaras de vigilancia, los vecinos evitan los canales formales por temor y frustración.
Uribe relató que el ciclo judicial falla tras el actuar policial, ya que los efectivos detienen a los sospechosos y los llevan a tribunales, pero luego son dejados en libertad. El dirigente advirtió que “ese mismo delincuente, en media hora más, está en Alerce Norte increpando a quien lo metió preso” y generando hostigamiento, bajo amenaza de represalias. “Entonces, dime, ¿qué ganas van a quedar de hacer una denuncia? Ninguna”, sentenció.
Los dirigentes añaden a este escenario un déficit de recursos preventivos. Uribe detalló que Carabineros en Alerce tiene una dotación acotada de funcionarios y que no alcanza para cubrir a toda la población.
Peor aún es la situación con Seguridad Municipal, la cual no cumple las expectativas, ya que sus funcionarios trabajan de lunes a viernes, desde las 08:00 de la mañana hasta las 05:00 de la tarde, y luego ese móvil se traslada a Puerto Montt, relató el dirigente.
Desde el gobierno, el seremi de Seguridad Pública, Francisco Muñoz, se refirió al contexto que propició estos hechos. La autoridad señaló que en las grandes urbes es recurrente el mal uso de viviendas para la comisión de incivilidades, consumo de drogas e incluso tráfico, “por lo que debemos actuar con todas las herramientas normativas para devolver la tranquilidad a los vecinos”.
Muñoz agregó que estos problemas de convivencia derivados de incivilidades son fuente de delitos de amenazas y riñas con resultado de lesiones.
Para los dirigentes barriales, el diagnóstico está agotado y exigen medidas que terminen definitivamente con la delincuencia, la venta de estupefacientes y los locales clandestinos. “Lo que queremos es acción, hechos verídicos, no queremos discursos”, concluyó Uribe, quien reiteró la solicitud de una intervención completa en el sector.
Fuente: https://www.soychile.cl/puerto-montt/sociedad/2026/06/30/955806/vecinos-desalojaron-casa-alerce-norte.html
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