Diego Céspedes apeló a su infancia para crear el mundo de ‘La Misteriosa Mirada del Flamenco’

La cinta chilena sigue la historia de Lidia, una niña de 11 años criada por una familia queer a inicios de los años 80.

Con una idea que mezcla el mostrar el día a día en un mundo hostil con la ternura y los mitos urbanos en torno a la comunidad LGBT a inicios de los ’80, llega hoy a los cines chilenos la cinta nacional ‘La Misteriosa Mirada del Flamenco’.
La película se ubica en el desierto chileno en los años 80. Allí Lidia, una niña de 11 años, crece con una familia queer marginada en un pueblo minero. Su familia es tildada como la responsable de una misteriosa enfermedad que comienza a propagarse. Específicamente, aseguran que esta enfermedad mortal se transmite con una sola mirada, cuando un hombre se enamora de otro.
«Siempre escribo muy desde lo que siento. Y una de las imágenes que recuerdo que quise escribir es mi hermana chica pintándole las uñas a mi hermana grande mientras cahuineaban en la cama. Esa era su relación, y eso quería contar en esta peli», comenta a este medio Diego Céspedes, director del filme.
«Y así fue evolucionando. Nacieron una Lidia y un Flamenco que son los que atraviesan toda la historia. Entonces, tiene una parte muy familiar, tiene una parte muy de mi día a día y también hay otras historias que se fueron sumando», añade.
En esa línea, recuerda su infancia en Peñalolén. «Mis papás tenían una peluquería en los años 90 y ahí trabajaban con chicos gays. Todos murieron de sida, yo me acuerdo que mi mamá me contaba sobre esta enfermedad que yo de chico no entendía y me parecía horrible (…) La verdad, algunos lo ponen como que esto fue mi motivación principal de la película, pero siento que está como algo mucho más cotidiano», reflexiona.
«Al final», menciona, «esta es una historia que se atraviesa mucho por la violencia, pero también por otras cosas. Es una historia muy tierna, muy humana de cómo son estas familias elegidas y cómo sobreviven a la violencia, al odio en tiempos oscuros. También tiene mucho humor, como la vida», dice.
Respecto a la elección de Tamara Cortés, la joven actriz a cargo de interpretar a Lidia, Céspedes destacó la naturalidad de Cortés en el set de grabación. «Yo escribo muy desde la guata. Y ese personaje lo escribí pensando en mi infancia, en mis hermanas, mis primas. Tenían una personalidad como de cabra chica, pero con cabeza adulta y con una ironía, con una madurez al mismo tiempo, donde a veces los roles de protegida y protectora cambian», recuerda.
La cinta llega tras su paso por los Premios Goya y de haber recibido premios en Cannes, San Sebastián, Bruselas y Lima. «Los Goya fueron bacanes, porque fue como una reunión de cierre. No siempre vamos con los actores a presentar la película, esta vez fuimos todos. Faltó Tamara (Cortés), pero fuimos en un grupo a hacer como el ritual de arreglarse, prepararse, nos arreglamos todos juntos (…) Ese ritual, fue como el último de la película juntos, fue muy bonito. Creo que eso es lo que más rescato, después de todo, los premios son premios. Son más o menos todos parecidos», comenta.

Fuente: https://www.soychile.cl/santiago/espectaculos/2026/03/12/943188/diego-cespedes-infancia-mirada-flamenco.html
Sitio:Soychile.cl

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *